Me gustaría presentaros una novela que acabo de leer y que me ha gustado muchísimo: “el
viaje de Héctor o el secreto de la felicidad”. El autor, François
Lelord, es escritor y psicólogo; y publicó también varios tratados psicológicos. La
novela cuenta las aventuras de Héctor, un psicoterapeuta que viaja por el
mundo en busca del secreto de la felicidad. Apareció por
primera vez en 2002 en Paris en la editorial Odile Jacob con el título “Le
Voyage d'Hector ou la recherche du bonheur”. En primer lugar, me gustaría
perfilar el contenido del libro y a continuación presentaré varios
argumentos en favor de la lectura.
El psicoterapeuta Hectór no está muy contento. Aunque es un
terapeuta dotado, no logra que todos sus pacientes, bien situados y bastante
afortunados, se sientan felices. Por eso, decide emprender un viaje a lo largo del mundo para
hallar la clave de la felicidad. Durante su viaje, apunta todo lo que aprende
sobre la felicidad en un cuaderno. Su primer destino es China, luego visita África y
después, probablemente, los EE. UU. (El país no se menciona de forma
precisa; el narrador suele decir que es el país que tiene la mayor cantidad de
psicoterapeutas). La última estación de su viaje es, otra vez, China. Héctor
habla con mucha gente muy distinta y les pregunta a todos si son felices: por
ejemplo una prostituta, un monje, un médico y un profesor que es
especialista en el campo de felicidad. Al final de su viaje, tiene una lista de
23 lecciones y aprendió que la verdadera felicidad es bastante fácil de
encontrar.
Este libro me gustó sobre todo por su tema filosófico;
plantea preguntas acerca de la felicidad. El protagonista Héctor no
entiende en absoluto por qué hay tanta gente que no consigue ser feliz
aunque lleve una vida bastante buena: tiene suficiente dinero para vivir bien,
un trabajo fijo y goza de buena salud. De ahí que Héctor se pregunte si la felicidad
depende de las circunstancias personales o simplemente de la manera de
ver y evaluar la propia vida. El libro nos presenta muchas observaciones acerca
de la felicidad. De este modo, el lector puede elegir algunas de las numerosas
advertencias que le parecen adecuadas y usarlas como estímulo para
reflexionar sobre su vida con el fin de alcanzar la felicidad. Algunas
advertencias son bastante banales, como por ejemplo: “la felicidad es tener un trabajo
que nos gusta”, “tener una casa y un jardín”, o “hacer una buena caminata en
medio de hermosas montañas desconocidas”. Hay tres lecciones de la
felicidad’ que a mí me parecen muy útiles. La primera lección nos
dice que “haciendo comparaciones, estropeamos la felicidad”. La
segunda opina que la felicidad es un sentimiento bastante efímero; “a veces
la felicidad está presente aunque no lo sepamos”. La última nos explica que “mucha
gente ve su felicidad sólo en el futuro”; lo que no es necesariamente
correcto. Muchas veces es bastante difícil notar la felicidad, y una
vez percibida, se pierde fácilmente.
Lo que más me llamó la atención leyendo el libro fueron las descripciones de unos hechos reales. El
texto alude a algunos acontecimientos: la revolución en China, el imperialismo, la
invasión soviética en Afganistán o acciones de los EE.UU. y de la OTAN
durante la guerra contra el terrorismo. Incluso los lugares están
inspirados por sitios reales: el narrador describe un mundo que es mucho más
parecido al mundo real, de lo que parece. Además, la novela no ofrece
simplemente lecciones de moral, sino definiciones variadas de la felicidad que
surgen de observaciones y conversaciones con personas que representan
arquetipos de la sociedad. Pero también nos demuestra algunas
debilidades contemporáneas más sencillas como por ejemplo la
prodigalidad, o diversas debilidades de la personalidad. Aquí se nota
claramente la profesión del autor.
El tercer argumento para leer este libro es su estilo: el autor
escribe de una manera muy sencilla utilizando un lenguaje un poco infantil y
dirigiéndose a menudo directamente al lector, lo que le incita a reflexionar
sobre el tema de la felicidad. Otro aspecto positivo del libro es su formato útil.
Tiene un tamaño bastante pequeño, apto para leer en el tren o en el autobús.
Durante un trayecto aburrido, podría ser una diversión fantástica.
La última razón para leer el libro “El viaje de Héctor o el secreto de la
felicidad” es su carácter fabuloso, se parece mucho a un cuento de hadas. La historia tiene
algunos elementos románticos y fantásticos, por ejemplo cuando Héctor es
tomado como rehén y liberado inesperadamente gracias a sus apuntes sobre la felicidad.
Cabe destacar que tanto el libro original, como la versión española,
empiezan con la fórmula típica de los cuento de hadas: érase una vez ... .
Incluso el final de la novela es bastante fabuloso ya que cada
personaje encuentra su felicidad personal.
¡Bien está lo que bien acaba!
Y tú, ¿eres feliz?
Tiempo empleado: 3h
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