Donnerstag, 28. Juli 2016

¡A tapear!

¡A tapear!
En el curso de Composición tratamos el tema de la vida saludable; en nuestros textos discutimos los diferentes aspectos que nos permiten a mantenernos sanos y felices. Yo personalmente creo que la nutrición tiene una gran influencia en nuestro cuerpo. Me pregunto a menudo porque la gente del mediterráneo parece estar bendecida por una buena salud y me gustaría saber si todo esto se puede atribuir a la alimentación típica de estos países; así que me dediqué un poco más a este tema.

  
A mí me encanta la cocina mediterránea. Sobre todo las aceitunas, el aceite de oliva, el jamón y el queso. Por su variedad culinaria, la tapa, el plato más típico de la cocina española, me pareció adecuada para representar la cocina mediterránea. ¿De dónde viene la tapa? No se sabe mucho acerca de su origen; tanto el lugar como la fecha exacta de su primera apariencia son desconocidos. Existen varias leyendas; aquí voy a citar solamente pocos para no aburriros con anécdotas. La más antigua procede de la época de Alfonso X el Sabio: su médico le prescribió beber unas copas de vino cada día para aliviar las molestias de una enfermedad. Como el Rey no quería en absoluto emborracharse en público, comía unos trozos de queso o algunas lonchas de jamón para acompañar el vino. Luego ordenó que, a partir de ese día, no se debía servir vino en las tabernas de Castilla sin que fuera incluido algún bocado. De esta manera intentó reducir los sucesos en mesones a causa de la embriaguez de algunos súbditos. La segunda leyenda, que incluso es la más citada, está bastante cerca a la etimología de la palabra tapa. Probablemente tiene su origen durante el reino de Alfonso XIII.: en un viaje por el país pidió una copa de vino y cuando una ráfaga de viento invadió la tabla, el camarero puso una loncha de jamón encima de la bebida para protegerla del polvo. Al rey le gustó tanto esta idea que pidió otro vino con tapa comestible. La corte real siguió su ejemplo y así surgió una costumbre.




Aunque no conozcamos las circunstancias exactas que originaron este plato, podemos afirmar que la tapa se define como una pequeña porción de algún alimento que se sirve como acompañamiento de una bebida (definición del diccionario de la RAE).
De hecho, al principio la tapa era un tipo de aperitivo simple con ingredientes regionales de buena calidad pero con poca variación: se servían lonchas de jamón ibérico, trozos de queso manchego, aceitunas, frutos secos o patatas fritas en bolsa. Hay gente que considera la tapa, en su forma original, como un precursor de la comida rápida. En realidad sí que tienen algunas características en común. En primer lugar comparten la preparación relativamente rápida, luego el precio bastante barato y finalmente las pequeñas raciones. No obstante, las tapas son, y siempre eran, generalmente mucho más ligeras que la típica comida rápida de hoy. Generalmente asociamos la comida rápida con una cocción grasienta e ingredientes insanos, como por ejemplo la carne picada y una gran cantidad de grasas animales, mientras que las tapas están hechas de productos de alta calidad; se emplean sobre todo alimentos como el aceite de oliva, el pescado y productos cárnicos de la región. Asimismo, el hecho de que se suele tapear de pie es una característica que normalmente no se atribuye a una comida propiamente dicha, ya que se presupone que la gente quiere relajarse para cenar y tomarse el tiempo para disfrutar del ambiente.
Con el paso del tiempo la tapa dejó de ser un mero aperitivo y se convirtió en un capricho culinario. Se estableció incluso una nueva cultura culinaria: ir de tapeo: la gente se reúne en un bar para probar varios platitos acompañados de un vino o de una caña y luego todos se van juntos a otro sitio para degustar otras. De esa manera es posible degustar muchísimos platos diferentes en una sola noche. Por lo tanto, hoy en día se considera la tapa como una comida completa; la variedad de sabores y recetas es extraordinaria.

Volvamos a la pregunta principal: ¿Podemos atribuir la buena salud de los griegos, italianos y españoles a la alimentación típica del mediterráneo? Los elementos predominantes de la así denominada dieta mediterránea son sobre todo los productos vegetales: frutas, verduras y hortalizas, siempre de temporada, ya que de ese modo mantienen sus nutrientes. Además destaca el abundante consumo de los hidratos de carbono, es decir, todos los derivados del trigo, además de las patatas y de otros cereales. El ingrediente más importante es, sin duda, el aceite de oliva. Este oro líquido representa la principal fuente de grasa para los habitantes de Europa meridional. Se utiliza para la preparación de casi cada tipo de comida: desde las tostadas del desayuno, pasando por las patatas fritas de una tortilla hasta su empleo en ensaladas. Aparte este régimen alimenticio propone el consumo diario de derivados lácteos como la leche, el yogur y el queso. Nos aconseja además comer carne magra, pescado, huevos, legumbres y frutos secos diariamente, pero en cantidades reducidas. Mientras que la carne roja o procesada y las grasas animales deberían ser consumidos moderadamente, es decir, en pequeñas porciones y solamente raras veces ya que en caso contrario, podrían perjudicar la salud.
Para obtener informaciones más detalladas sobre la dieta mediterránea podéis mirar la siguiente pirámide:


Como muchas tapas siguen la dieta mediterránea, en particular, las patatas bravas, los champiñones fritos, la tortilla, los boquerones fritos, las croquetas de jamón, las berenjenas con miel y, además, las aceitunas, la tapa es un buen representante de la cocina mediterránea. En 2010 fue declarada Patrimonio Cultural e Inmaterial de la Humanidad porque, aparte de ser un régimen alimenticio, es una cultura cuyos objetivos principales son la conservación de la artesanía, de la agricultura y de la pesca tradicional.
Muchos expertos aseguran que la gente proveniente de los países mediterráneos generalmente lleva una vida más larga. En estos países notoriamente no hay tanta gente con obesidad ni enfermedades cardiovasculares como en otros países de la UE. Incluso afirman que el riesgo de padecer cáncer, asma o diabetes disminuye gracias a la alimentación mediterránea.
No obstante, es cierto que la comida no es el único componente que favorece una vida sin enfermedades graves. Para mantener la salud también es muy importante tener una vida social activa, hacer deporte cada día, dormir lo suficiente, o reposar durante los días calorosos en forma de siesta.
Para mí, la tapa no es solamente un tipo de comida, sino también una actividad bastante saludable porque, por un lado, compartir la comida con otros en un ambiente agradable facilita la conversación entre personas, po otro lado, los cambios de sitio, una característica principal del tapeo, favorecen la digestión. Al fin y al cabo, ir de tapeo es un ocio fantástico, saludable y muy popular en España: cada ciudad tiene sus propias recetas y rutas culinarias. ¡Hay una gran variedad de aperitivos deliciosos!
¿Crees que las has probado todas?


Tiempo empleado: 4h 

2 Kommentare:

  1. Aqui te dejo mi receta favorita de tapas: Zucchini relleno

    Ingredientes
    3 zucchini
    1 taza couscous
    1 morrón en lata
    50 gramos queso por salut
    6 aceitunas verdes
    Pasos

    1)Ahuecar los zucchini con una cuchara pequeña. Dejar aproximadamente 1 centímetro de grosor.
    2)Hornear 10 minutos los zucchini ahuecados
    3)Hidratar el couscous según indica en la caja. Luego mezclar con el morrón y las aceitunas picados. El relleno también puede ser de quinoa, de arroz integral. Cualquier cereal.
    4)Rellenar cuidadosamente los zucchini y cubrir con bastoncitos de queso por salut. Se puede espolvorear orégano si se desea y agregar unas gotitas de aceite de oliva
    5)Hornear hasta que el queso esté derretido. Aproximadamente 10 minutos más. Y listo!!

    Espero que te guste:)

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  2. ¡Gracias por la receta! Creo que compartimos la pasión por la dieta mediterránea. ¡Lo cocinaré el fin de semana!

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